jueves, 6 de septiembre de 2012

Al cine


Desde que Isa tenía poco menos de 1 año quise llevarla al cine. Quería y quiero que a ella también le guste el cine tanto como a mí. Sin embargo, Claudia me decía que era muy pequeñita, que no lo disfrutaría. A pesar de mi frustración sabía que tenía razón.
El tiempo  ha pasado y ahora que Isa ya tiene más de dos años ¡por fin pude  llevarla al cine! y no por iniciativa mía sino por la de la misma Isa. Cada vez que veía el trailer de "La Era de hielo 4" me decía: "Papi, vamos a ver esa película". Yo, ¡feliz! Así que decidimos qué día iríamos al cine ella y yo.

Yo estaba un poco nervioso porque no sabía cómo reaccionaría ante la gente, el lugar y la inmensa pantalla. Pero Isa me sorprendió mucho con su tranquilidad, se portaba como si no fuera la primera vez que iba al cine.

Cuando llegamos  comenzó a mirar asombrada todos los banners de las otras películas que había. Yo también me sorprendí, ¡no sabía que podía haber tantos niños para una función! Tuve que cambiar mi chip mental de cinéfilo exigente a la de un niño despreocupado.

Mientras tanto le iba explicando a Isa el proceso que implica ir al cine. Por ejemplo, hacer la cola y esperar nuestro turno hasta llegar al cajero. Cuando llegamos a comprar las entradas me pidió que la cargara para ver todo lo que hacía. Luego le expliqué que iríamos a comprar canchita y chicha por si acaso nos daba hambre dentro de la sala de cine.

Siempre atenta, siempre curiosa, mirando a todos lados y a todos los niños que por ahí corrían, hablaban, gritaban y hasta lloraban... bueno, miraba todo.
Luego de tener nuestras entradas y nuestra canchita en la mano, le dije que era hora de ir a la sala donde miraríamos la película, pero antes teníamos que darle nuestros tickets al señor que los pedía.

Entramos a la sala y, por dos segundos, se quedó mirando la enorme pantalla que allí estaba, como si fuera un gigante blanco que de pronto cobraría vida.  Luego con la mayor naturalidad comenzamos a bajar las escaleras para buscar los asientos desde donde miraríamos la película.
Opté por escoger los asientos de dos que están en los costados del cine.  Nos acomodamos. Isa no había visto antes los asientos desplegables y le dio mucha curiosidad. Le expliqué que muy pronto las luces se apagarían y que la pantalla blanca se encendería. Que no se asustara. Me dijo: "ya".
Cuando las luces se apagaron y la pantalla cobró vida, Isabella abrió más sus bellos ojazos y quedó fascinada. Yo solo atinaba a mirarla totalmente enamorado.

La película comenzó y le expliqué que debería tratar de estar calladita, pero que si tenía alguna pregunta me la hiciera sin levantar mucho la voz. No tuve mucho éxito en esta última recomendación.

Ella miraba y se reía. Miraba y me preguntaba. Miraba y me decía: "Papá, quiero canchita", "Papá, quiero chicha", "Papá, ¡mira eso!" hasta que llegó el "Papá, ya quiero irme a mi casa". Estábamos a mitad de la película, pero ella ya se había aburrido. Me di cuenta porque comenzó a subir y bajar de su asiento, a tratar de caminar por el pasillo, a mirar a los demás. 

Bueno, ¡la misión se cumplió! Quedé más que satisfecho por la experiencia y creo que ella lo disfrutó tanto como pudo. Solo me quedó preguntarle que si estaba segura de querer irse: "Sí, papi, me quiero ir a mi casita".
Le dije que se había portado muy bien y que estaba muy contento de que le haya gustado. Quedamos en repetir la cita para otra película.


miércoles, 9 de mayo de 2012

1+1=4


Soy un convencido de que la familia es el mejor lugar del mundo donde uno puede estar. Adoro a mi familia, Claudia es mi compañera perfecta y mi mejor apoyo e Isabella es mi vida y mi alegría. Amo a mis dos mujeres.

Ahora, mi felicidad aumenta porque un nuevo integrante se suma a los Uipan García: Nicolás, quien nacerá en julio.

Isabella está tranquila… hasta ahora. Va dándole besos a la panza de Clau y constantemente le hablamos de su hermanito que está por llegar.

He estado leyendo sobre el tema de un nuevo hermano y, todo eso; pero supongo que cuando mi hijo nazca otra será la historia con su hermanita.

No sabemos cómo reaccionará, pero lo que sí sé es que ella verá que mi amor no disminuirá, sino al contrario, aumentará.

Seremos cuatro, suficiente. :)






lunes, 23 de abril de 2012

Hora de dejar el pañal

En este verano que ya pasó, nos propusimos con Claudia  quitarle el pañal a Isa. Sin embargo,  es un proceso complicado y, sobre todo, lento en el que hay  que tener muuucha paciencia.

Isabella aún no pide sentarse en su bacín. Pero, hemos aprendido a calcular los momentos en los que lo necesita, de tal manera que ya puede pasar todo un día sin mojarse siempre y cuando estemos pendientes.

Me di cuenta de que los niños que usan pañal no son realmente conscientes de que lo ensucian hasta que nosotros, los padres, decidimos que es el momento de que lo dejen y aprendan a pedir.

La primera vez que Isa se dio cuenta de que mojó su pantalón me miró y se puso a llorar. La calme y le explique lo qué había sucedido. Luego, comencé a enseñarle como debía controlarlo. Bueno, explicarle y que lo ponga en práctica son dos cosas muy distintas.

"¿Isabella, quieres hacer pis?" "No, papá, no quiero hacer pis". "Ok" y a los 10 segundos, ¡zas! hay que cambiarle la ropa.

No vale gritar, amenazar y mucho menos castigar porque se les "escapó". Se supone que la idea es que ellos mismos se den cuenta de cuando tienen "ganas".
Felicitarlos y alentarlos a repetir la hazaña cuando lo logran los hace tener más confianza. 

Isa está aprendiendo y nosotros estamos contentos de que esté progresando. 
Ahora, cuando termina, dice: "¡¡Ya papá, ya hiciií!! MIraaá!! :P

Pero todavía falta lo más difícil, ¡que duerma sin pañal toda la noche sin mojarse! ¡Ay!



lunes, 20 de febrero de 2012

La adolescencia de los 2 años

Isabella ha entrado en la etapa donde todo lo quiere hacer sola. Está descubriendo un nuevo mundo ahora que se ha dado cuenta de que ya no necesita ayuda para caminar, correr, comer, subir, bajar, saltar.
Eso me chocó al principio, pero no puedo hacer nada por detener su crecimiento. 

La frase que más le escucho ahora es: "Yo sola, papá". Trato de ayudarla a subir a su silla de comer: "Yo sola, papá". Trato de ayudarla a tomar agua directamente de un vaso: "Yo sola, papá". Trato de ayudarla a colocar la llave de la puerta de la casa para entrar: "Yo sola, papá". Quiero ayudarla a que lleve los platos de comida de los gatos cuando Clau le pide ayuda: "Yo sola, papá". Y lo peor, subir y bajar las escaleras de la casa: "Yo sola, papá". ¡Ahh, no! Dejo que suba sola pero yo voy un escalón atrás. Dejo que baje sola pero yo voy un escalón adelante.

Estas cosas aún me tienen un poco nervioso, pero he aprendido a dejarla sola en la medida de lo posible. Estoy siempre a su lado y solo cuando me dice: "Papá, ayúdame", es cuando acudo a su rescate. Entiendo que está aprendiendo a ser independiente. ¡Eso es genial!

"¡Papá, quiero manejar el carro yo sola!" ¡Ooook! Cuando tengas 18 años.



martes, 31 de enero de 2012

Seguimos en el nido

La aventura del nido continúa. Optamos por cambiar los días en los que Isa iba porque se asustó un poco con una niñita que, al parecer, le gusta prenderse del pelo de todos y de un niño que le gusta hurgar y coger las cosas de los demás.
Ahora, con un grupo de menos niños, Isabella ya está más adaptada e incluso nos ha dicho que ya tiene dos amiguitas:  Valentina y Marcela. Me cuenta que pintó con 'tempelas' y que se "enshucio manos" (aquí, miró sus manos y puso el énfasis del Chavo del ocho cuando dice "¡empuñando la azada hasta verlas sangrar!")

Estoy contento y tranquilo porque la cosa pinta bien.



viernes, 13 de enero de 2012

Una nueva etapa

Isabella inició, esta semana, una nueva etapa. Desde el lunes y tres veces por semana (al menos por ahora) está yendo al nido. Nido de verano que le dicen.
Les confieso que me costó mucho trabajo aceptar la idea de que vaya. Sin embargo, terminé cediendo.
Claudia, que está de vacaciones, se ha encargado de llevarla y estar con ella en el proceso de adaptación.
Al parecer, ir al nido no es lo mismo que Isa vaya al parque y que interactúe con otros niños. Es más complicado ya que se debe quedar sola. Por lo que me cuenta Clau parece que a Isa le está resultando algo lenta esa adaptación. El domingo estaba emocionada por ir, no se separaba de su mochila ni de su lonchera.
El lunes no fue tan difícil aunque hubo un momento en el que se puso a llorar porque vio a Clau (las mamás pueden quedarse y ver).
Felizmente, las profesoras se encargaron de calmarla. Ayer miércoles sí fue complicado, parece que no estuvo de ánimos o estuvo nerviosa porque esta vez sí lloro mucho e incluso vomitó. Del nido llamaron a Clau quien la fue a recoger de inmediato. Solo con ver a su mamá a Isa le cambió el semblante y el ánimo.
Mañana viernes se volverá a intentar. Esperemos que la adaptación avance.
Me encanta que ahora cuando la llamo por teléfono o cuando llego a la casa me cuente las cosas que hizo o que le pasaron en el nido: "subí, tobogán", "momité, yo", "niño, agarró mi agua".
¡Ya les seguiré contando!




jueves, 5 de enero de 2012

¡Feliz Navidad y próspero Año Nuevo!

Después de un receso por la Navidad y el Año Nuevo, regreso para comenzar este 2012 con muchas ganas y expectativas.
Supongo que todos ya tienen sus metas para el 2012, entonces, ¡a cumplirlas!
La Navidad y el Año Nuevo del 2011 fueron las segundas para mí con mi pequeña Isabella que por cierto,  está más grande, lora e inquieta cada día.
La Navidad la pasamos muy tranquilos en casa. Isabella se durmió temprano y no la despertó, felizmente, la guerra pirotécnica que afuera se desató. Claudia y yo estuvimos despiertos hasta un poco después de la medianoche conversando.
Al día siguiente, cuando Isa despertó pudo ver su regalo de navidad.
El día de Año Nuevo fue algo parecido, pues todo fue muy tranqui. ¡Isa marcó la diferencia! ¡Estuvo más inquieta y despierta hasta más tarde por la sesión de fotos que le hicimos!
¡Qué difícil es fotografiar niños! Pero vamos aprendiendo.
Esperamos que ustedes también hayan pasado una feliz Navidad y, que en este 2012, todo lo que se propongan lo logren cumplir.








miércoles, 21 de diciembre de 2011

Verano!!

¡Y llegó el verano! A pesar de que a mí no me gusta mucho por el tema del calor me la aguanto con tal de ver feliz a mi pequeña Isabella. Ya mucha chompa, mucha ropa manga larga, mucha media. Ahora es shorts, sandalias y manga corta y, claro, un buen bloqueador.

Isa está más que feliz usando su piscina. Sus ojitos brillan cuando la llenamos de agua. Mete todas sus pelotas; luego, entra, se sienta y empieza su diversión.

El primer día que le dije que ya debía salir de la piscina se puso a llorar porque no lo quería hacer. Sin embargo, ahora lo toma con más calma porque sabe que al día siguiente lo volverá a hacer.

Me gustaría encontrar un lugar donde le enseñen a nadar desde pequeña para que así tenga más confianza. No me gustaría que aprenda como yo que me arrojaron al río y me dijeron "¡sálvate!" JA!

¡Danielita, Isa te está esperando para nadar juntas!








jueves, 8 de diciembre de 2011

De paseo

Hace un par de sábados estuvimos en la PUCP y aprovechamos para pasear con Isabella por los jardines y ver si encontrábamos venados. Y sí que los encontramos, incluso uno de pocos meses. Isabella trataba de perseguirlos y estar lo más cerca posible de ellos. Al verla recordé que, nosotros, los padres, tenemos que estar preparados para dos cosas cuando nuestros hijos desconocen las normas o reglas: una, tratar, infructuosamente, de que nuestro hijo no las rompa y, dos, defenderlos de aquellos que no se dan cuenta o no entienden que son solo bebés tratando de divertirse.
Nadie nos reclamó, por cierto, pero estuve alerta, por si acaso.
Mientras tanto, Isabella se divertía mucho, se agachaba y decía: "En sus marcas, listos, ya!" y salía corriendo o solo decía: "Listos, ya!" y saltaba desde la vereda al jardín.
No quería irse pero se acercaba la hora de su almuerzo y el camino de regreso a casa es largo.








Curiosidad

Me fascina ver a Isabella cada vez que le enseñamos algo. Mira con atención mientras sus ojitos van de aquí para allá sin mover la cabeza.

Hace unos días encontró un sello que Claudia tiene en su escritorio y ya no quiere separarse de él. Clau le ha enseñado la función de este artilugio y ahora siempre lo busca junto con el tampón y una hoja en blanco.
En las mañanas, antes de irnos a trabajar, sentadita en el sillón veía como Clau le ponía comida a los gatitos hasta que un buen día dijo: "Yo, mamá, yo doy". Y ahí la ven, yendo a la bolsa de comida de los gatos, sacando un poco y poniéndola en sus tazones.



¡Es una esponjita absorbiendo información! Así que cuiden cómo hablan y qué hacen frente a ella.




lunes, 28 de noviembre de 2011

Sensibilidad


Ayer Isabella vio, por primera vez, una película completa de dibujos animados: "Winnie Pooh y el pequeño Efelante" La película duró aproximadamente 1 hora.
La película trata sobre un pequeño elefantito que se aleja de su casa y se pierde, por jugar con su nuevo amigo Rito, el cangurito (si entiendes esto, ¡bienvenido al club!). En un momento de la película, Lumpi, el elefantito, se pone llorar porque no encuentra su mamá y Rito se pone triste porque no sabe cómo ayudar a su amigo. De repente, Isabella nos miró y se puso a llorar. Mientras ponía su carita de pena decía: "mamá, mamá" en alusión a la película. Mi primera reacción fue abrazarla y calmarla. Le dije que pronto, el elefantito encontraría a su mamá, que no esté triste. Ella me dijo: "ya" y siguió viendo la película.
Clau y yo nos acercamos más a ella y estuvimos más atentos a sus posibles reacciones con lo que restaba de la película. Nos sorprendió muchísimo la sensibilidad de Isa. He leído que las niñas desarrollan más rápido sus emociones y parece que sí. En todo caso, vamos a estar pendientes cuando veamos con ella otras películas.
P.D. Ahora que ya puede ver una función completa, ¡¡la podré llevar al cine!!! :D


martes, 22 de noviembre de 2011

¡Halloween! (Flashback)



Quiero que Isabella sepa cantar valses y festejos. Sin embargo, también quiero que sepa lo que significa Halloween.
Este año tuve la excusa perfecta para tallar, por primera vez en mi vida, una calabaza. La escogí en el mercado y la compré. Luego, alisté mis cuchillos y, en Internet, aprendí a cómo tallar una calabaza. La verdad, no es difícil! solo hay que tener un poco de cuidado al momento de cortar.
Cuando terminé se la enseñé a Isa, quien la miró, y no le hizo mucho caso. Pensé que no le gustaba; pero, luego me di cuenta de que a lo mejor solo causaría sensación cuando fuera de noche y tuviera una velita que la ilumine.
Esperé, entonces, a que llegara la noche. Busqué mi velita, llevé la calabaza al cuarto de Isa donde ella estaba jugando y le dije: "¡Isa! te voy a enseñar la calabaza con una velita y con la luz apagada" Isa me respondió: "Ya".
Puse la velita, la prendí, apagué la luz y ¡¡voilá!! ¡Qué bonito se veía! Isa la vio unos cinco segundos y luego me dijo: "No, prende luz, papá".
No sé si no le gustó, pero en los tres días que duró la calabaza en su cuarto, cada vez que entraba, me pedía que la prendiera para verla en la oscuridad pero solo por un momento.




lunes, 21 de noviembre de 2011

De visita

Isabella fue a visitar a su prima Danielita a su casa. Es tierno ver cómo se saludan cuando se ven. Isa fue con su mochila a la espalda, llevando su cocina y sus ollitas para jugar; pero, Daniela, como buena anfitriona sacó varias cajas de juguetes y se divirtieron de lo lindo. Pueden tener alguna "diferencia de opinión"; pero, por lo demás, se llevan muy bien. Esa es la idea de la familia, estrechar y reforzar lazos para toda la vida.






¿Isabella, quieres comer? No, más tarde!

Este fin de semana Isabella se rebeló, por decirlo de alguna forma, ya que no quiso comer casi nada. 
Su consistente desayuno del sábado quedó de lado y solo comió un poco de fruta. El domingo, Claudia lo cambió por yogurt y galletas pero, igual, no comió mucho. ¿Qué pasó? Pues, nada, simplemente no quiso comer. En los almuerzos fue casi el mismo drama: "No, mamá. Más tarde."

He leído que los niños comen cuando quieren y no cuando deberían. Este es un claro ejemplo
de ello; por eso, no hay de qué preocuparse o molestarse.
Hoy, lunes, desayunó y almorzó mejor que nunca. ¿Ya ven?


viernes, 18 de noviembre de 2011

Papá, misss!!!

Eso nos dice Isabella siempre que ve a mis sobrinos irse al colegio. Cada vez que los puedo jalar, Isa es la primera en salir a la puerta de la casa. Cuando mi hermana Charo deja a sus hijos, Isa no pierde la oportunidad de entrar también! Al parecer le gusta. Ya estamos pensando en un nido para el otro año! Justo mañana sábado tenemos cita con la directora de un nido cerca a nuestra casa. A pesar de que no la veo durante todo el día porque trabajo siento que me van a arrebatar a mi bebé de mis brazos.


La timidez

Isabella no es tímida. Aunque a veces puede sentirse incómoda o intimidada por alguna persona, normalmente es un niñita sociable. 
Nos gusta su personalidad. Tratamos que siempre esté contenta, alegre, que corra por el jardín. Para este verano tengo muchas ideas que quiero concretar para su diversión.
En esta foto le pedí que mirara a la cámara, pero salió mejor de lo que esperaba.



jueves, 17 de noviembre de 2011

Maquíllate, maquíllate.

¡¡Isabella imita todo!! Creo que está en esa edad. Hoy, mientras me afeitaba, me preguntó: "¿papá, qué haces?" Le respondí que me estaba afeitando, que eso usualmente lo hacen los  chicos; pero, no las chicas. Me dijo, "ya" y se fue. Cuando mira maquillarse a Clau, y cada vez que puede (como ahora), jala la cartera y saca los cosméticos para hacerlo ella también.
Hubo un día en que estando los tres en la cama nos comenzó a maquillar. Felizmente no pasó de los polvos y el rubor.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

La hora de pensar

El domingo pasado por la mañana, luego de que Isabella se despertara y se pasara a nuestra cama a jugar sucedió algo poco común pero muy tierno. Isabella puso su cabecita en mis piernas y adoptó una pose pensativa. Por un momento me quedé mirandola pensando que sería solo un instante pero no, lo sigió haciendo durante un largo rato lo que me dio tiempo a tomarle varias fotos en esa posición.
No sé que pasaría por su cabecita y si es normal que los niños de esa edad lo hagan pero, me gustó mucho.
Ya después se levantó y me pidió sus libros.


Perito, "merde"

Nooo! no es que Isabella haya aprendido a hablar en Francés. Lo que pasa es que el nuevo integrante de la casa es un cachorrito yorkshire. No sé, aún, cómo escribir su nombre, menos lo que significa. La cuestión es que es un perrito muy juguetón y le gusta morder/lamer los pies y manos. A Isabella le mordió/lamió la mano y ella vino a decirme: "Papaaá, perito, merde!!" 
Me dio ataque de risa pero le dije: "Está bien, mi amor, ahora que venga tu tío Toño (él es el dueño) le vas a decir que su perrito muerde".
A pesar de todo Isabella se ríe cada vez que lo ve corriendo como loquito por el jardín o la cocina.


martes, 15 de noviembre de 2011

Más "papa" al caldo

Acabo de regresar de comprar más plastilina para Isabella. Me arrepiento de no haber comprado el 2x1 de aquella vez. No imaginé que la plastilina causaría tanta sensación en ella. Debo confesar que también estuve buscando baybledes de oso Pooh, pero no encontré. Estuve tentado en comprarle temperas, pero como siempre, la voz de mi conciencia (Clau) me hace notar que a veces me emociono y quiero comprar de todo.
Es cierto, me emociona llevarle algo nuevo a Isa cada vez que puedo, aunque sea algo chiquito. No me importa caminar buscando algo que sepa que le va a gustar; aunque tenga el dedo meñique del pie casi fracturado. Ver cómo se ilumina su carita con algo nuevo, no tiene precio.
Bueno, Isa, ahí te llevo más "papa" al caldo.