Me fascina ver a Isabella cada vez que le enseñamos algo. Mira con atención mientras sus ojitos van de aquí para allá sin mover la cabeza.
Hace unos días encontró un sello que Claudia
tiene en su escritorio y ya no quiere separarse de él. Clau le ha enseñado la
función de este
artilugio y ahora siempre lo busca junto con el tampón y una hoja en blanco.
En las mañanas, antes de irnos a trabajar,
sentadita en el sillón veía como Clau le ponía comida a los gatitos hasta que
un buen día dijo: "Yo, mamá, yo doy". Y ahí la ven, yendo a la bolsa de comida de los
gatos, sacando un poco y poniéndola
en sus tazones.
¡Es una esponjita absorbiendo
información! Así
que cuiden cómo hablan y qué hacen frente a ella.


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