Quiero que Isabella sepa cantar valses y festejos. Sin embargo, también quiero que sepa lo que significa Halloween.
Este año tuve la excusa perfecta para tallar, por primera vez en mi vida, una calabaza. La escogí en el mercado y la compré. Luego, alisté mis cuchillos y, en Internet, aprendí a cómo tallar una calabaza. La verdad, no es difícil! solo hay que tener un poco de cuidado al momento de cortar.Cuando terminé se la enseñé a Isa, quien la miró, y no le hizo mucho caso. Pensé que no le gustaba; pero, luego me di cuenta de que a lo mejor solo causaría sensación cuando fuera de noche y tuviera una velita que la ilumine.
Esperé, entonces, a que llegara la noche. Busqué mi velita, llevé la calabaza al cuarto de Isa donde ella estaba jugando y le dije: "¡Isa! te voy a enseñar la calabaza con una velita y con la luz apagada" Isa me respondió: "Ya".Puse la velita, la prendí, apagué la luz y ¡¡voilá!! ¡Qué bonito se veía! Isa la vio unos cinco segundos y luego me dijo: "No, prende luz, papá".No sé si no le gustó, pero en los tres días que duró la calabaza en su cuarto, cada vez que entraba, me pedía que la prendiera para verla en la oscuridad pero solo por un momento.


Yo le compré a daniela. una calabaza de plástico plop ! Y ya no tiene ojos . creo q lo q más le gusto fueron los caramelos
ResponderEliminarDe hecho, Isabella también tiene una de plástico pero siempre quise hacer una de calabaza. Para el próximo Halloween nos juntamos para hacerle una a Isa y otra para Daniela. :)
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